viernes, enero 09, 2009

Onomatopeyas


Con motivo de la publicación del libro Diccionario de onomatopeyas del cómic editado por Cátedra, hacemos una reflexión sobre la aparición y utilización de este recurso lingüístico. Por definición, las onomatopeyas son la imitación o recreación del sonido de algo en el vocablo que se forma para significarlo. La relación de éstas con el cómic es tal que no se concibe este género sin su uso, teniendo a veces incluso la importancia de ocupar viñetas completas.

En este diccionario se recopilan por orden alfabético todas aquellas expresiones, que parten de sonidos de objetos o personas y que acompañan indisolublemente a las imagenes que vemos. Del mismo modo, este libro recoge también algunos términos que parten de la gramática inglesa que han sido adaptadas a onomatopeyas. Sea como fuere, se ha convertido en un lenguaje universal, entendido por todos.

No podemos obviar a Roy Lichtenstein y su gran aportación al pop art. Lichtenstein además nos es familiarmente conocido por ser las imágenes utilizadas en las portadas de las dos partes de las aventuras del Capitán Nadie. Lichtenstein hizo un uso muy particular de las onomatopeyas como parte fundamental de las viñetas llevándolo al nivel del arte. La tipografía de las onomatopeyas empezó a cobrar importancia y se acompañaban al por ejemplo con letras simulando temblor o con estalactitas en su parte inferior. También, y para los asiduos de este blog, nombraremos el uso de este recurso para reforzar escenas en la teleserie de Batman de los años 60.

Las onomatopeyas son parte de nuestra vida cotidiana, y en gran parte las hemos adoptado por relación visual con las escenas que todos hemos viviedo leyendo cómics.

9 comentarios:

R2D2 dijo...

A mi me dicen a veces que hablo con onomatopeyas, pero no puedo evitarlo ¡Son tan divertidas! Seguro que no soy la unica, pero la gente se rie de mis "efectos sonoros" ¬ ¬ (bleeee)

Capitán Nadie dijo...

Pues a mí me encanta ésta reseña, las onomatopeyas de R2D2, y los apachurrones que tanto hecho de menos. Me reservo uno duradero y sempiterno (con permiso de la co-autora) para la próxima vez.

sempiterna dijo...

Permiso concedido.

Javier Márquez Sánchez dijo...

Me encanta Roy Lichtenstein...

De niño tenía un amigo al que le encantaban los cómics (como a mí), y que era tan chufla que todía, literalmente, diciendo: "¡Coff, coff coff!" Intentando reproducir una onomatopeya al uso...

Capitán Nadie dijo...

Je, je... Eso me recuerda a Will Smith estornudando "Asshole!" en una peli, y el aludido con cara de sospecha tratando de decidir si ha sido imaginación suya.
Hay onomatopeyas con sello de identidad. Os suena Snikt!? o Twhipp!? ponedlo en google imágenes si teneis dudads ^_^

sempiterna dijo...

Javi, seguro que tenías un amigo que hacía eso? Yo creo que nos la está dando con la historia de "no es por mí, es por un amigo que...".

Capitán Nadie dijo...

Yo no digo nada que soy el que va diciendo ups! por ahí :D

sempiterna dijo...

El que esté libre de onomatopeya que tire la primera piedra. Plack!

Capitán Nadie dijo...

¿Plack? ¿Donde ha dado esa piedra sempiterna? ^_^